viernes, mayo 19, 2006

P.2, Cap. 5 La Destrucción del Yo

Todavía Marx

El progreso no es el triunfo de la razón enfática, sino que es la liberación de una energía y de necesidades naturales a las que se opone las construcciones institucionales e ideológicas. Se presenta dos polos que se unen en la modernización necesidad v/s utilidades, donde los valores moralizantes se eliminan porque son un obstáculo para la conciencia en la lucha de la vida social que es la lucha del valor de uso. La utilización de la Razón utilitarista es propia de los pequeños burgueses que tiene como función ocultar la explotación y sus lógica economicista Por lo de valor de uso, Marx es el primer gran intelectual del la postmodernidad, ya que el materialismo(antihumanista) se impone sobre el subjetivismo, que tienen al capitalismo y los dispositivos del Estado, como extensión garante del desenvolvimiento capitalista en la sociedad, la visión que aplasta a los actores sociales


Nietzsche

Propone que, entre las criaturas hay relaciones materiales de la que esta ausente todo orden moral (se repite la idea de Marx), exaltando la voluntad del pensar porque esta determina él yo. La propia modernidad ha conducido a un nihilismo (aporte de Nietzsche) a un agotamiento del hombre moderno, que descubre que los pensamientos modernistas no son vanguardistas, ya que se refutan y cuestionan en su camino. Schopenahuer, desconfía de la ilusión del orden social que protege únicamente los apetitos egoístas asóciales puesto que los hombres se han separado de los dioses(ideal) lo que se entiende como una liberación que imagina una nueva época que termina con el fin de la metafísica (ser y pensamiento) reemplazando el Ser por el Devenir (voluntad inagotable), la sustancia por la praxis. Este sujeto(espiritual) se revalida con Nietzche en el centro de la sociedad(una forma de destrucción del yo)
Freud

Freud sustituye con la ruptura entre individuo y sociedad la unidad del actor y del sistema, de la racionalidad del mundo técnico y de la moral personal. La conciencia es para Freud una simple cualidad síquica que puede coexistir con otras cualidades o faltar (yo y ello), presentando lo primordial la parte del inconsciente. El yo para el teórico (Freud), es casi nada puesto entre la ley, que se presenta como virtuosa, la que inculca subordinación a los intereses de la sociedad, surgiendo una naturaleza de la sociedad capitalista, debido a que legitimiza y refuerza la posición que el mercado se produce una batalla que asegura mis deseos, una vez que he liberado los instintos a la vida pública o económica, que aspira a un capitalismo puro. Habla del deseo de un objeto (materia) más que su propia satisfacción. La ley en ese marco, tiene en la defensa de la propiedad privada una de sus paladines considerando el yo una identificación social.

Este retorno a uno mismo permite evitar el encierro a sí mismo y la perdida del si mismo en el objeto, posicionando el deseo mío que es tan bien del otro. Se abre una brecha para desconfiar de la vida anterior y de los modelos sociales inculcados(yo fuera del ego), porque todo es cuestionable, aunque la cultura humana aspira a la represión de los instintos que son controlados por la ley y productos y servicios inmediatos. Con Nietzche hay un retorno(nostalgia) al ser y con Freud una construcción de la persona partiendo de la relación con el otro, vinculados por las relaciones entre deseo objetal y la relación con uno mismo

En el estudio del orden del inconsciente se lee un rechazo del discurso del orden y de los mecanismos de identificación con la clase dirigente, pero no en una forma de masa compacta, sino desde el ángulo de la desocialización.


La Sociología de fin de Siglo

Frente a los devastadores ataques de Nietzsche y de Freud contra la imagen racionalista del hombre, la sociología aparece defendiendo la modernidad y la racionalización.
Se combate contra la concepción utilitarista del contrato, se apoya en que el hombre es dual o homo duplex (razón y espíritu) o más precisamente, la idea que el mundo de las representaciones, es el mundo de la sociedad, se opone a la voluntad y al deseo.
Durkheim se aproxima a Freud y piensa, como este, que la sociedad moderna impone obligaciones cada vez más difíciles de cumplir para el hombre de deseos, pero, también como Freud, Durkheim sostiene que es la sociedad la que impone las reglas morales por obra de las cuales la razón triunfa sobre el deseo.

Durkheim piensa que el individuo es egoísta y violento y que únicamente un contrato(constitución) y la idea de justicia puede construir barreras suficientes para contener a las fuerzas de destrucción. Es por eso que postula un Estado fuerte capaz de hacer respetar y modificar las instancias en pro del mantenimiento de una sociedad y de los deseos individuales.

El triunfo del capitalismo impone la ruptura de la imagen racionalista(como forma de nacimiento) del hombre. Lo que es tan evidente, para los sociólogos y los historiadores de la economía, que voluntad de obtener utilidades y fuerza, la guerra de los mercados y las obligaciones impuestas a los trabajadores en las empresas no se puede reducir a la imagen suavizada de la racionalidad.
La sociología concibe la fuerza de enriquecimiento como la extensión de la destrucción que sufre la sociedad, apelando frecuentemente a la intervención del Estado que armoniza intereses sociales y deseos individuales

Es verdad que, como el mismo Freud, los sociólogos están convencidos de que el orden social descansa en el triunfo de la razón y en la subordinación del deseo a la regla, lo que prolonga el pensamiento político del siglo XVII y XVIII.

Cuanto más avanza la modernidad más se aleja la felicidad(búsqueda permanente y atemporal en el imaginario colectivo) y más aumenta la insatisfacción y frustraciones como individuo y por extensión como sociedad.

Las dos criticas de la Modernidad
Para Nietzche y Freud el hombre es un ser animado que se mueve por fuerzas impersonales (la sociedad), pero también es a la vez un ser individual. Revitalizan la valoración de la vida del ser como una obra de arte entre el equilibrio del hombre y el mundo, por lo tanto subyace un retorno al todo, con un movimiento autónomo e indeterminado que reemplazan al orden y deber Estatal.

Las grandes actitudes y motivaciones culturales se separan y su oposición abre un campo ilimitado a la critica cultural (crisis de la identidad personal), apareciendo un mundo desintegrado y cambiante que se nutre de identificaciones de un individualismo extremo, aunque se combina con la reconciliación con la totalidad formado por fragmentos que buscan y escudriñan misticismo y filosofías de vida que lo animan para su razón de ser, inmersos en una sociedad y un pensamiento tradicionalista que unifica espacios, pensamientos, y fines como necesidad para ejercer poder, desgastándose con el anonimato individual.

Integrantes:
Walter BugueñoGladys GallardoCamilo MontoyaDaniela Quintanilla

1 Comments:

Blogger Tiger Oliver said...

8.- Salidas de la Modernidad

La modernidad se expresa como la conciencia de una época, con contenidos cambiantes, que se pone en relación con la Antigüedad para concebirse a sí misma como resultado de la transición de lo antiguo a lo nuevo.

Debemos saber que si bien la Modernidad esta marcada por cambios la Industrialización es un antecedente que le da una nueva forma de estructura al trabajo y por lo tanto provoca cambios sociales muy fuertes.

Entonces la modernidad esta ligada a cambios de tipo económico-social, con esto se quiere decir, que los cambios de estructura económica con el ejemplo mas palpable es el capitalismo en cual se ve enfrentada la sociedad moderna.

Por ello es necesario plantear la tesis de Touraine, quien afirma que al definir a la modernidad por su grado de racionalización se ha dejado de lado los actores sociales que forman parte de este proceso; es así que plantea que la modernidad debe definirse como la relación, cargada de tensiones, de la Razón y el sujeto, de la racionalización y de la subjetivación, del espíritu del Renacimiento, y del espíritu de la Reforma, de la ciencia y de la libertad.El autor nos presenta dos caras de la modernidad, que están en una relación dialógica y por lo tanto contradictoria: la racionalización y la subjetivación; ser modernos no significa tener bienes materiales y tecnológicos; la verdadera modernidad no se da en términos materiales, sino en la determinación humana, es decir, en el terreno del espíritu.

De acuerdo a lo mencionado anteriormente, la modernidad se encuentra afectada por una crisis de la idea clásica de esta, para la cual se plantean dos posibles respuestas: La primera plantea la idea de postmodernidad existe una descomposición de la modernidad y que ha la vez es irreversible, y la segunda plantea que la modernidad es ampliada en distintos tiempos y lugares en la historia.

Por lo tanto, la ideología predominante como lo mencionamos anteriormente es el “cambio” producto del capitalismo, que se expresa en la economía social de mercado, que acarrea como ideología primordial el Liberalismo.

Este Liberalismo se encuentra ligado al libre actuar de la empresa y al individualismo existente en esta postmodernidad en los sujetos producto de la existencia de entes que coartan el actuar organizativo de las personas y la libre expresión como tal, si bien hay un liberalismo este es de tipo comercial para el beneficio económico de ciertos grupos.

En consecuencia si la modernidad se presenta como la fecundación de ideas nuevas que provocaron “cambios” y que formaron a una entidad que se paso ha llamar empresa y se dio una conciencia de nación, debemos decir que la disgregación de la modernidad dando paso a la postmodernidad es la relación existente entre vida pública y vida privada que se descompone por la individualización, entonces las relaciones sociales comienzan ha decaer de forma abrupta.

En este sentido la postmodernidad es la disminución de la racionalidad y es vista como “puro cambio”.


Valeska Pincheira Seguel
Andrés Molina Alarcón
Guillermo Jiménez Segura

4:36 p. m.  

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