miércoles, mayo 10, 2006

El alma y el derecho natural (Parte 2, Cap. 1)


El alma y el derecho natural
A. Touraine

La resistencia Agustiniana

El pensamiento modernista sentaba sus bases en la idea de que, todos los hombres pertenecen a un mundo gobernado por leyes naturales, que la razón descubre y a las cuales la misma razón se encuentra sometida, esta idea identificaba a todo el pueblo en general transformándolos en un cuerpo social que, debe liberarse de toda las injusticias, es decir de todas las formas de dominación irracional.
El hombre, es concebido dentro del mundo, interactuando en él, en acción, por esto es, un hombre social, y es aquí donde se da una especie de conflicto, entre este pensamiento y los postulados religiosos.
Lutero es un exponente de la teoría del dualismo él establece una separación entre la filosofía y la teología, entre lo que corresponde a la razón y lo que corresponde a la fe, el pensamiento inaugura una tradición intelectual que se opone al racionalismo de la ilustración y al humanismo de inspiración cristiana y que somete al hombre a un sentido, a un ser que lo domina y el cual solo, puede ser sometido por la fe y el amor, esto vendría a ser un antiindividualismo, según Lutero y conduce a una imagen secularizada y comunitaria, por lo que aquí en esta teología de la fe encontramos las fuentes principales del individualismo moral.
Por un lado, están los hombres que defienden la razón y por otro aquellos que desean transformar al sujeto divino en sujeto humano, de aquí que la historia de la modernidad será siempre el diálogo sin componendas posibles entre la racionalización y la subjetivisación, estas son las principales características del siglo XVI que vivió sobre las ruinas de un mundo encantado contra las alusiones de los humanistas y el desgarro necesario y creador de la naciente modernidad.
La idea de ruptura de un mundo sagrado que luego pasara a ser gobernado por la razón, según algunos pensadores, comienza a ser criticado a mediados del siglo XIX con Freud .
La moral es, quien termina por introducir completamente al hombre en el mundo social que se integra totalmente a él y se pone al servicio de la conciencia colectiva.
El dualismo, representa el punto de partida de toda construcción de un sujeto que no coincide con los papeles sociales del yo, que no confunde al hombre con el ciudadano y que reconoce así el papel de la subjetividad.
Al principio el orden social se encuentra contenido en la iglesia y esta impuesto a todos con una rigidez que corresponde a la idea de predestinación, pero, posteriormente esta idea se seculariza y el individuo se convierte en ciudadano o trabajador pero, siempre subordinado al sistema social y a sus exigencias, por lo que, se puede afirmar que este mundo moderno que libera al individuo a la vez lo esta sometiendo pero a nuevas leyes.
Nuestra sociedad es individualista debido a las influencias que ejercen concepciones morales y sociales de origen religioso.
El mundo moderno amenaza tanto al individualismo como a la sociedad tradicional la cual revela la presencia continua y paralela de la modelación de los individuos por la sociedad y de la liberación del individuo, sin la cual, la capacidad de este, de transformar la sociedad no podría ejercerse.
La dualidad, antes mencionada, vuelve a presentarse en el pensamiento moderno, ya que, mientras la filosofía de la ilustración construye una visión racionalista del universo y del hombre, los descendientes de san Agustín descubren un sujeto humano dominado, explotado o alientado por la sociedad.

Descartes doblemente moderno


Sujeto y razón coexisten en el ser humano, el pensamiento que domina la modernidad es el de Descartes, porque posee un pensamiento dualista el cual, nos ayuda a redefinir la modernidad.
Descartes se libera del mundo de las sensaciones y opiniones, desconfía hasta de los datos otorgados por la experiencia y de esta manera descubre las reglas del método que pueden protegerlo contra las ilusiones.
Según este dualismo radical, la existencia de Dios no puede mostrarse sobre la base de la observación del mundo, eso seria confundir las dos sustancias, el orden de los cuerpos y el orden de las almas ejemplo de esto: es la idea de Dios lo que muestra la existencia de Dios.
Para Descartes, la libertad del sujeto humano se afirma y se experimenta en la conciencia del pensamiento, su filosofía no es una filosofía del espíritu, ni del ser sino, que es una filosofía del sujeto y de existencia, para él el hombre no es naturaleza pero, tampoco puede identificarse con Dios con el Espíritu, sino que esta dentro de las dos ordenes, y domina la naturaleza al decifrarla y su alma lleva la marca de Dios, el mundo de la naturaleza y el mundo e Dios están separados y sólo se comunican mediante el hombre, el hombre está entre Dios y la naturaleza, esta misma idea de la doble naturaleza del hombre se encuentra presente en Pascal, para el existe unión y no-oposición entre el pensamiento y la existencia personal.
El mundo de Descartes es, el mundo del hombre que duda y que en esto, esta separado de Dios pero, también del hombre que encuentra apoyo en sí mismo en virtud de un vuelco que hace manifestar al sujeto en el seno del yo, finalmente Descartes es el agente principal de la transformación del dualismo cristiano en una a una moderna concepción del sujeto. La grandeza de Descarte es que transformo la idea cristiana de la criatura creada a imagen de su creador, en filosofía del sujeto personal, él afirma que la moral y la política deben estar regidas por la idea del bien común.

El individualismo de Locke:


El punto de partida de Locke es, la libertad de la voluntad, la libertad de acción, esta acción es ante todo el trabajo, la ley de la naturaleza es, la ley de la propiedad en común de la tierra y de todos sus productos, que muchos transforman y acrecientan los recursos naturales mediante su trabajo que luego, les da derecho a la propiedad, de esta forma es como, se pasa de la comunidad a la propiedad individual, Locke le da al derecho natural una expresión económica que la opone al poder político, por lo que, establece de esta manera una discontinuidad completa entre estado de naturaleza y la organización social, este autor asocia la idea individualista de la propiedad y de la riqueza fundadas en el trabajo, con la referencia a un orden humano, para él, la ley significa protección de los derechos individuales más que, constitución de un orden social pacificado.
El principio de normatividad que aportaba la religión queda reemplazado por, el consecuencialísimo como por la aparición de un actor humano definido por su acción su voluntad su libertad más concretamente por su trabajo.
La idea de derecho natural, según Locke, funda la dualidad de la sociedad civil y del Estado, de los derechos del hombre y del poder político, del nacimiento del pensamiento burgués como del movimiento obrero.

Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano: Debido a la secularización del pensamiento cristiano y la transformación del sujeto divino en sujeto humano éste, está cada vez menos oculto y por lo tanto, se convierte en un actor, en un trabajador, en una conciencia moral, este periodo culmina con la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, que marca el fin de aquel debate que duró dos siglos, otorga una idea universal a la expresión de derecho del hombre, es aquí donde aparecen dos temas que están en contraposición y son los derechos individuales y los de la voluntad general y es esta misma la oposición de las dos caras de la modernidad.
Lo que concilia el interés individual y el bien común, es la ley y ésta se concibe como expresión de la voluntad general y como instrumento de la igualdad, todo esto propone una teoría de la democracia, aquí la ley esta colocada por debajo de los derechos naturales del hombre.

El fin de la modernidad prerrevolucionaria: L a modernidad seria el paso de lo sagrado a lo profano, de la religión a la ciencia, es la superación cada vez mayor del mundo de la naturaleza recogido por leyes descubiertas y utilizadas por el pensamiento racional y del mundo del sujeto donde desaparece todo, principio trascendental de definición del bien, reemplazado por la defensa del derecho que tiene, cada ser humano a la libertad y a la responsabilidad, estos principios provienen de aquellos utilizados en la Revolución Francesa.
Hasta ahora, la referencia religiosa sirvió a menudo, tanto para reforzar el orden establecido y sus privilegios, como para alimentar las rebeliones contra ese orden.
Hoy en día, el hombre ya no tiene naturaleza ni derechos naturales, es sólo lo que el mismo se hace y sus derechos son sociales. La razón ya no es más pensamiento o descubrimiento de un orden, se convierte en fuerza de transformación histórica, desaparece la separación entre sujeto y la sociedad y el hombre se hace un ser enteramente social e histórico.
Autores:
Francisca Baquedano
Gonzalo Bravo
Maria Luisa Castro
Mariel Rubio.